Si quieres alejarte de la ciudad, la contaminación y respirar aire puro, una buena opción es Montecristo, que con una extensión de 1973 hectáreas te ofrece una vista distinta de lo que alberga nuestro país El Salvador.

El horario en el que puedes realizar la visita es de 7:30 am – 1:00 pm y la salida del parque es a las 3:00 pm desde cualquier punto del parque.


El parque cuenta con guías y transporte turístico, el precio es voluntario. En este caso llegue con un tour, donde el transporte nos llevó hasta el museo.


Haces el recorrido donde te enseñan el tipo de fauna y flora que puedes encontrar en todo el parque, y una hay un cuarto en el observas construcciones antiguas, cabañas y equipos que se usaban en la antigüedad.


Como llegamos tarde por culpa de la operadora de tour, no hicimos la caminata al trifinio así que nos tocó ir en caminata hacia un rio, no estaba nada mal, el agua super fresca.


Cabe mencionar que la caminata hacia el Trifinio solo está disponible de noviembre hasta abril que es en teoría la época seca (aunque ya el clima está loco) y de mayo a octubre el ingreso está cerrado debido a las lluvias.


La caminata hacia el rio no fue cansada, pero si padeces de dolor de las rodillas quizás te pueda afectar, ya que es como ir bajando gradas, he igual en la subida, el lado bueno que la caminata no es larga es corta.


Al regresar del camino al rio hay una pequeña tienda donde te venden café de palo, que por cierto estaba súper rico, puedes comprar fruta y pedir tortilla con queso fresco.


El segundo recorrido fue por el bosque de los cien años, es un jardín lleno de flores, puedes apreciar las diversas clases de orquídeas que existe. También para los enamorados o los que quieren encontrar el amor esta los arboles enamorados, creo que con la foto te da la explicación porque se llaman así, y quien es el hombre y la mujer.


Para la última caminata fue hacia el puente colgante, el solo hecho de adentrarte a un bosque relaja y saber que el aire que respiras es puro, el clima es fresco y te hace pensar porque no existen más lugares así y porque los destruimos.


Ya son pocas las reservas ecológicas que van quedando, porque las constructoras no pueden ver una zona verde llena de árboles que comenzar a talar para construir casas o edificios. Depende de nosotros cuidar el planeta en el que vivimos, no contaminemos, si vamos a cualquier lugar siempre llevemos una bolsa en nuestra mochila para traer la basura, no contribuyamos a destruir lo poco que nos queda.


La voz hacia la fuerza, no dejemos que las autoridades se queden de brazos cruzados ante la violación a la naturaleza que existe.


El planeta nos necesita.


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