Celebrando el primer cumpleaños viajando
¡Apaneca!, es pueblo y municipio de Ahuachapán, donde puedes visitarlo si realizas la ruta de las flores donde podrás ver también la Laguna Verde y la Laguna de Las Ninfas.

 

Ese viaje lo realice con mi amiga para celebrar nuestro cumpleaños, ya que en la misma semana con un día de diferencia cumplimos. La verdad no sabíamos que aventura nos esperaba en ese viaje.

Si te encuentras triste o mal de amores, te recomiendo que salgas, que te distraigas, en ese momento yo me encontraba así y ese viaje hizo que me olvidara de todo.

No teníamos bien planificado donde ir, pero lo que si teníamos seguro era que queríamos pasar el fin de semana fuera. Así que buscamos ir a Apaneca, llegamos alrededor de las 12 del mediodía, era primera vez que salía lejos manejando, esa vez Waze no nos falló.

Comienzo del caos

Llegamos a la entrada de Apaneca y vimos un letrero que decía Laguna de las Ninfas, y acordamos ir, así que comenzamos el recorrido, lo que no contábamos que el día anterior había llovido y todo estaba lleno de barro y charcos, pero como tengo una camioneta, pensé que podría subir.

Al comenzar el camino el carro a veces derrapaba en el barro, pero seguíamos, preguntamos a unos muchachos ciclistas que donde estaba el lago, y nos dijeron que siguiéramos recto y que en un cruce ahí estaba. Pero en ese camino nos atascamos y como eran muchos ciclistas nos ayudaron a sacar el carro y seguimos nuestro camino pensando que podíamos.

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@giyll

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La verdad que no sé porque no me regrese en el primer derrape del carro, quizás porque quería demostrar que no necesitaba de alguien (mi ex) para poder hacer un viaje. Seguimos el camino y seguimos hasta un punto que ya no mirábamos casas solo árboles, y el carro se comenzó a deslizar, no había nadie por ningún lado.

No basto con que nos quedáramos en medio de la nada, sino que comenzó a llover y nuestros celulares no tenían señal, así que no podíamos llamar a nadie en nuestro auxilio, trate de meter reversa y el carro se iba más para adelante, así que nuestro plan era que una se fuera caminando hacia la entrada y logar pedir una grúa.

Un señor salió de una casa bien escondida y nos dijo que si seguíamos íbamos a quedar atrapadas en un charco ya que aún camión que había pasado antes que nosotras se había quedado atascado, que el lago estaba mucho antes en pocas palabras nos habíamos equivocado de camino, se imaginan nuestra cara.

¡No todo estaba perdido!

En eso que ya mirábamos todo perdido, creo que fue que Dios nos mandó a unos ángeles, aparecieron los ciclistas que habíamos visto anteriormente, nos dijeron que salieron a buscarnos porque nunca llegamos a la laguna y que pensaron que nos habíamos equivocado de camino. En serio fueron enviados del cielo.

Llamaron a otros amigos de ellos y llevaron un pickup y así remolcamos el carro, en ese camino vimos un señor que iba caminando y le dimos aventón, los muchachos ciclistas nos dejaron en la salida y comenzamos a emprender el camino hacia la calle principal donde dejamos al señor que nos agradeció ya que le ahorramos dos horas de caminata, y nos recomendó donde podíamos hospedarnos.

La verdad que esa gente fueron nuestros ángeles, porque llegamos todas lodosas a Las Cabañas de Apaneca que nos recomendó el señor y por suerte solo un cuarto quedaba, nos hicieron descuento porque no tenía tv, al final no nos importó y nos incluía desayuno, la cabaña tenía una vista a los árboles y se escuchaba un rio.

Precio de la habitacion sin TV $40 (posiblemente varie el precio)

Salimos a buscar la cena porque llegamos de noche, el pueblito es un poco desolado, pero logramos comprar atol chuco y pupusas. En la noche el cuarto que teníamos atrás tenía la tv a todo volumen así que no pudimos dormir y lo poco que pudimos comenzamos a escuchar un cascabel cerca de nuestra puerta y como la puerta tenía una separación del piso de unos centímetros comenzamos a poner papel y bolsas para tapar por si la serpiente trataba de entrar.

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Iglesia de #apaneca

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Al día siguiente con cara de pocos amigos, comenzamos a recorrer el hotel que es súper bonito, luego al desayuno incluido, estuvo más que rico, y luego un pequeño recorrido por el pueblo.

La verdad que para ser nuestra primera salida de cumpleaños ha quedado en nuestra memoria, y ahora que la contamos siempre nos reímos por todo lo que pasamos.

Aprendimos a tener más precaución, aunque cuando no tomamos tour y hacemos el viaje por nuestra cuenta siempre pasa algo, tenemos historias nuevas que contar.

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Vista desde la cabaña #apaneca

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No pudimos agradecer a todos los ciclistas que nos ayudaron, porque se fueron rápido, solo sabemos que venían de Santa Ana, pero GRACIAS, fueron nuestros ángeles.

 

 


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